COLOMBIA
Inicio
Menu

Protección infantil

©UNICEF Colombia/2014/ E. Hidalgo, A. Faúndez, V. Valdivia, G. Bisbicus, D. Romero

Protección infantil

No conviene dejar solos a los bebés ni a los niños pequeños durante lapsos prolongados, pues su desarrollo físico y mental se puede retrasar y se corre el riesgo de que sufran accidentes. Es fundamental registrar el nacimiento de todas las niñas y los niños, con el objeto de garantizar su derecho a acceder a los servicios básicos, como atención médica, educación y servicios jurídicos y sociales.

  • La justicia para los niños y niñas debería basarse en los derechos de la infancia. Privar a los niños y niñas de su libertad debería ser siempre el último recurso. Deberían instaurarse procedimientos “que tengan en cuenta las cuestiones relativas a la infancia” para los niños y niñas que han sido víctimas o testigos de un delito.
  • Todos los niños y niñas deberían tener la oportunidad de crecer dentro de una familia. Si la familia fuera incapaz de hacerse cargo del niño o niña, las autoridades deberían adoptar medidas para abordar los motivos y hacer todo lo posible por mantener a la familia unida.
  • Todo niño o niña tiene derecho a un nombre y a una nacionalidad. Registrar el nacimiento de los niños y niñas contribuye a asegurar que tengan derecho a una educación, atención médica y servicios sociales. Registrar el nacimiento es una medida fundamental para proteger a la infancia de los malos tratos y la explotación.
  • El registro del nacimiento debería ser gratuito y accesible para todos los niños y niñas. Cuando no lo sea, en ocasiones las organizaciones de la sociedad civil pueden asistir a las familias en la tarea de inscribir a sus hijos e hijas.
  • Los niños y niñas son vulnerables a la trata de seres humanos en situaciones en que la protección de la infancia es deficiente o inexistente. El gobierno, la sociedad civil y las familias son responsables de prevenir la trata de seres humanos así́ como de contribuir a la reinserción en sus familias y comunidades de los niños y niñas que han sido víctimas, si ello fuera en el interés superior del niño o niña.
  • Todos los niños y niñas tienen derecho a disponer de información adecuada para su edad, a que se les escuche, y a participar en la toma de decisiones que les conciernen. La satisfacción de este derecho les permite asumir un papel activo en su propia protección frente a los malos tratos, la violencia y la explotación, y convertirse en ciudadanos activos.
  • Niños y niñas han de estar protegidos de la violencia y los malos tratos. En estas categorías se incluyen los malos tratos físicos, sexuales y emocionales, el abandono y las prácticas perniciosas como el matrimonio prematuro y la mutilación o ablación genital de las niñas. Las familias, comunidades y autoridades son responsables de velar por esta protección.
  • Los niños y niñas pueden correr el riesgo de ser víctimas del abuso o la explotación sexual en sus hogares, sus lugares de trabajo o sus comunidades. Deberían adoptarse medidas para prevenir el abuso y la explotación sexual. Los niños y niñas que hayan sufrido abusos y explotación sexual necesitan ayuda inmediata para poner fin a este tipo de maltrato.
  • Es preciso proteger a los niños y niñas frente a cualquier tipo de trabajo que sea peligroso. Los niños y niñas nunca deberían participar en las peores formas de trabajo infantil como la esclavitud, el trabajo forzoso, la producción o el tráfico de drogas.
  • Todos los niños y niñas deberían tener la oportunidad de crecer dentro de una familia. Si la familia fuera incapaz de hacerse cargo del niño o niña, las autoridades deberían adoptar medidas para abordar los motivos y hacer todo lo posible por mantener a la familia unida.